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La ciencia de la exposoma analiza cómo los factores ambientales afectan a la salud humana a lo largo de la vida. Es una ciencia que está en crecimiento y que cada vez está más vinculada a las condiciones del entorno, y por lo tanto al diseño arquitectónico. El diseño de los espacios en los que vivimos puede hacer mucho para minimizar la exposición a agentes nocivos como contaminantes atmosféricos, productos químicos tóxicos o ruido.

Exposoma químico y cáncer de cerebro

 

Uno de los aspectos clave de la ciencia de exposoma es determinar qué repercusión tiene la exposición química a nivel biológico. Más de 140.000 productos químicos han aparecido tras la explosión de la industria química en 1950, y de muchos de ellos desconocemos sus consecuencias sobre los ecosistemas o nuestra propia salud.

Uno de los estudios que se está llevando a cabo ahora desde el CSIC es la relación entre el exposoma químico y el cáncer de cerebro. En una reciente presentación del estudio, los autores compartieron que en tejidos cancerosos se observan PFAS, hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP), benzofenonas, bifenilos policlorados (PCBs), pesticidas organoclorados, parabenos y triclosán. Una de las hipótesis acerca de las posibles vías de exposición a las que apunta el estudio son los aditivos químicos de los neumáticos de los coches, los aditivos de los plásticos, los retardantes de llama y los PFAS presentes en diversos utensilios, entre otras posibles vías.

El estudio propone estas hipótesis, pero la evidencia epidemiológica es mucho más compleja como para determinarcausa-efecto este tipo de cáncer u otras enfermedades. Lo que sí se empieza a apuntar es la presencia de nanopartículas vinculadas a esta enfermedad.

Muchos de estos materiales los podemos encontrar en productos de construcción, así que, ante la dificultad de poder establecer una causa-efecto clara, creo firmemente que debemos establecer el principio de precaución y dejar de usar productos que tengan esos aditivos químicos.

 

Mortalidad asociada a las olas de calor

 

Un estudio reciente de ISGlobal Mortality burden attributed to anthropogenic warming during Europe’s 2022 record-breaking summer estima que el 56% de las muertes relacionadas con el calor durante el verano de 2022 se debieron al cambio climático antropogénico.

Esta investigación se basa en un estudio anterior que utilizó datos de temperatura y mortalidad de 35 países europeos para ajustar modelos epidemiológicos, con el objetivo de calcular la mortalidad relacionada con el calor en el verano de 2022. Los resultados mostraron que el número de muertes relacionadas con el calor por cada millón de habitantes atribuidas al calentamiento antropogénico era el doble en las regiones del sur de Europa en comparación con el resto del continente. Este estudio arroja luz sobre el impacto del calentamiento global en la salud pública, especialmente en los países del Mediterráneo.

Según las conclusiones, entre el 44% y el 54% de la mortalidad estival relacionada con el calor entre 2015 y 2021 podría atribuirse al cambio climático. En comparación, las cifras de 2022 muestran un alarmante aumento del 40% en la mortalidad relacionada con el calor, y una subida de dos tercios en la mortalidad atribuida al calentamiento causado por el ser humano.

El estudio hace un llamamiento urgente a los gobiernos y autoridades de Europa para que refuercen las medidas de vigilancia y prevención, implementen nuevas estrategias de adaptación, y aceleren los esfuerzos globales de mitigación. De no tomarse acción, las temperaturas récord y la mortalidad vinculada al calor seguirán aumentando en los próximos años.

 

La contaminación atmosférica afecta al cerebro en la infancia

 

Un estudio de ISGlobal Residential ambient air pollution exposure and the development of white matter microstructure throughout adolescence muestra que la exposición a ciertos contaminantes del aire, como las partículas finas (PM2.5) y los óxidos de nitrógeno (NOx), durante el embarazo y la infancia se asocia con alteraciones en la sustancia blanca del cerebro que pueden persistir hasta la adolescencia. Estos cambios, que afectan el desarrollo del cerebro, sugieren que la contaminación atmosférica impacta el desarrollo neurológico infantil. El estudio subraya la necesidad de abordar la contaminación como un problema de salud pública, especialmente para proteger a las embarazadas y a los niños.

Bajo este punto de vista, me gustaría hacer un apunte en relación a la neuroarquitectura. Las neurociencias se enfocan principalmente en las respuestas cognitivas, pero como estamos viendo, nuestro sistema nervioso también está influenciado por otros factores de contaminación ambiental que tienen un gran impacto. Desde esta perspectiva, el sistema nervioso no solo se ve afectado por factores cognitivos (los criterios que las neurociencias aplican a la arquitectura), sino que los factores de contaminación ambiental también desempeñan un papel importante al influir en nuestras respuestas cognitivas y emocionales. Este aspecto, sin embargo, no es considerado dentro de la neuroarquitectura y para mi es clave.

Respecto a cuestiones normativas, la nueva Directiva de Calidad de Aire Europea propone establecer como límite normativo los indicadores propuestos por la OMS en 2021. Debemos hacer seguimiento de su transposición para garantizar la seguridad de la población, especialmente la infantil.

 

Impactos de la crisis de la vivienda en las vidas de niños, niñas y adolescentes

 

La turistificación, gentrificación y especulación inmobiliaria engendran unas estrategias de expulsión de la población local que vulnera los derechos fundamentales de la infancia. Este estudio analiza cómo las familias empobrecidas  por las nuevas dinámicas urbanas sufren sus consecuencias, que acaban incidiendo negativamente en el bienestar de sus hijos e hijas. El estudio revela cómo el arraigo es una estrategia imprescindible para las familias en situación de vulnerabilidad. El capital social y las redes de apoyo administrativas y vecinales generan estrategias de afrontamiento enraizadas en el territorio que construyen la agencia necesaria para afrontar las expulsiones. La pérdida del hogar impacta profunda y transversalmente en la infancia, y sus efectos varían según el momento de desarrollo y crecimiento del menor de edad.

Defiendo la gran necesidad de visibilizar los impactos en el exposoma que tiene el diseño arquitectónico. Sólo con este conocimiento podremos diseñar espacios adaptados a nuestra biología, que es la de la naturaleza.

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