A veces la bioarquitectura o los criterios de salud en la arquitectura se asocian a una estética curva, o a una mirada romántica de las técnicas constructivas del pasado. Parece que la innovación y la tecnología no está asociada con la bioconstrucción, pero es algo totalmente erróneo.
Como muestra de que innovación en construcción modular y uso de materiales naturales es posible, os quiero presentar este proyecto Erasmus en el que he participado. Se trata del proyecto HOPE, que trabaja la innovación desde la metodología y los principios de diseño que incorporan un enfoque de Economía Sostenible a nivel institucional. La idea central es crear nuevas habilidades a profesionales (arquitectos, ingenieros, técnicos, etc.) en el sector de la construcción, proporcionando conocimientos sobre tecnologías e innovación, de manera que esos perfiles profesionales redirijan sus competencias. Se manifiestan herramientas como la reducción del consumo de materiales, así como la opción de explotarlos a través de un proceso de reciclaje después de cada uso.
Uno de los resultados es la guía SUDMAG que os adjunto. Esta guía pretende crear una filosofía alrededor de la elección de materiales locales, su diseño, posibilidades de prefabricación, transporte, construcción y montaje y reprocesamiento después del final de su uso para construir una unidad de construcción modular. Es muy práctica, yendo paso por paso por todas las pequeñas decisiones que conforman la construcción de un sistema modular, arraigado al territorio, que permita albergar a diferentes grupos de personas vulnerables y con diferentes necesidades (problemas de salud, desastres naturales, migración). Todo esto teniendo en cuenta y con respeto los recursos naturales, las personas y los lugares donde se ubicarán temporalmente estas unidades.
Me parece muy interesante este enfoque porque abre las opciones que hasta ahora sólo están centradas en la madera como sistema de prefabricación. Y hace unas semanas en una entrada del blog sobre casas de madera ya te comenté las limitaciones que tienen los sistemas constructivos de madera, además de que no siempre construir en madera es sinónimo de sostenibilidad y salud.

La característica básica de la innovación es el enfoque de «reutilización» de los prototipos modulares de SUDMAG, tanto desde un punto de vista material como también desde la energía y la logística. Esto significa que los materiales después del uso no se desperdiciarán, sino que serán recursos para un nuevo proyecto. La unidad se desmontará después del final de su uso y se volverá a ensamblar en un uso futuro con un enfoque de desperdicio cercano a cero.
La guía se compone de diversos apartados, entre los cuales se encuentran:
- Respecto y protección de los recursos naturales, identificando la extracción y métodos lo procesado
- Características de los materiales como recursos
- Principios de diseño sostenible:
- off site, almacenaje y distribución modulas
- ciclo de vida de las unidades modulares
- Preparación, montaje, adaptabilidad y mantenimiento
- Salud y confort (aquí es donde he participado!)
- Control de calidad en el montaje modular
- Diseño inteligente de la refabricación, para que sea eficiente y duradero
- Principios y manual de desmontaje para el fin de vida
En el apartado en el que he participado contextualizo la relación entre salud y sostenibilidad y defino algunas de las estrategias de diseño que tienen un impacto positivo sobre la salud de las personas, y evidentemente también sobre el medio ambiente. Sensibilizo acerca de los distintos contaminantes químicos, biológicos y físicos que se pueden encontrar en los materiales y edificios, así como las variables de diseño que aportan confort y bienestar. La integración de estos aspectos dentro de la construcción modular es clave para transitar hacia una sostenibilidad medioambiental y económica, pero también social. Espero que os guste!!

