loader image
Skip to main content

Una cooperativa de viviendas es una organización sin ánimo de lucro, formada por un grupo de personas que se une para adquirir, desarrollar y gestionar un conjunto de viviendas.

Afortunadamente se habla mucho de esta opción de acceso a la vivienda por sus múltiples ventajas: económicas, sociales, comunitarias…  pero atención: no todo siempre es covivienda, o como mínimo hay diversos formatos.

Por ejemplo, covivienda no es hacer una promoción de edificios privada y diseñar unas zonas comunes más amplias para el uso y disfrute de la comunidad. Eso simplemente es una promoción de viviendas con mayor superficie de zonas comunes. Eso no es covivienda.

Covivienda tampoco es, necesariamente, tener un espacio privado minúsculo y compartir cocina, baño, espacios comunes… Aunque voy a matizar esta afirmación. La cooperativa puede decidir cómo quiere vivir, y podría darse el caso de que determinado grupo de personas quieran reducir los espacios privados al máximo, diseñando espacios compartidos que maximicen el uso comunitario. Pero vamos, que al final la formalización es lo de menos.

Realmente el gran beneficio de una cooperativa de viviendas es la tenencia: no es una propiedad privada sino comunitaria, y este hecho la protege de la especulación, garantizando un acceso más universal a una vivienda digna.

 

La tenencia, por lo tanto, es la principal estrategia que diferencia una comunidad de propietarios “normal” de una cooperativa de viviendas. En una comunidad de propietarios, diversos miembros son propietarios de su propia vivienda, y copropietarios de las zonas comunes. En cambio, en una cooperativa, los miembros son copropietarios del conjunto, es decir, poseen el global de la propiedad de manera conjunta, en lugar de poseer individualmente cada unidad residencial. Dichos miembros tienen un “derecho al uso” de determinada vivienda, pero no la poseen, ya que es de toda la comunidad.

El derecho al uso es un derecho que permite al titular o titulares el disfrute de una vivienda que pertenece a otra persona o entidad (la comunidad) para satisfacer sus necesidades y las de su familia.

 

Gestión. Evidentemente, el mantenimiento del edificio supone una responsabilidad compartida y requiere de una buena gestión. Existen diversos sistemas, que pueden divergir en cada cooperativa, pero principalmente se puede llevar a cabo de manera autogestionada o contar con entidades externas que ayuden.

Se debe crear una junta directiva y consensuar unos estatutos que definan criterios como las cuotas de pago, la gestión del mantenimiento, la realización de reparaciones y mejoras, la gestión de las zonas comunes…

Es importante destacar que las cooperativas de viviendas pueden variar en cuanto a su estructura y funcionamiento dependiendo de las leyes y regulaciones locales, así como de los acuerdos específicos establecidos por los miembros de la cooperativa.

Las cooperativas de viviendas se encuentran reguladas en el caso de España por la ley 27/1999 y sus Estatutos Sociales, debidamente inscritos en registros públicos, por los que se rige la vida de cooperativa y determinan los derechos y obligaciones de los socios.

Cesión de uso y cesión de suelo. Existen principalmente dos estrategias de acceso a una cooperativa (en realidad, hay más, pero simplifico en lo más común).

  • Cesión de uso: un grupo de personas se establecen como coopeartiva para compran un solar o un edificio existente con la finalidad de construir o rehabilitar un edificio de forma privada, ya que los fondos son propios. La compra del solar no se puede hipotecar, así que el grupo ha de comprometerse a hacer frente a ese gasto común de manera directa cuando aparezca la oportunidad de suelo o edificio. Una vez adquirido el solar (o edificio) construyen o rehabilitan los espacios con una hipoteca a nombre de la comunidad. Los pagos mensuales por el uso del espacio sirven para pagar la hipoteca conjunta.
  • Cesión de uso y de suelo: en este formato, el suelo es cedido por una tercera persona (normalmente la administración, pero podría ser una entidad privada). Sobre ese suelo cedido la cooperativa construye un edificio. El impulso económico sale de una primera aportación de cada unidad familiar, y de las mensualidades en concepto de cesión de uso que se destinan principalmente a pagar la hipoteca solicitada a un banco que ha permitido construir el edificio. La diferencia con la opción anterior es que en la cesión de suelo, pasado un tiempo establecido (unos 70/90 años), el edificio pasará a ser propiedad de la entidad pública o privada que ha cedido el suelo. Distintas administraciones están llevando a cabo este sistema, ya que promueven vivienda social sin inversión. Las personas que pueden acceder a este tipo de cooperativas han de estar inscritas y cumplir con los criterios de acceso a vivienda pública.

Evidentemente, podrían aparecer otras opciones como la cesión completa de un edificio plurifamiliar existente para su rehabilitación y uso por parte de una cooperativa, la masovería urbana… Existen muchas posibles fórmulas a explorar!

Precio. Las cooperativas de viviendas facilitan el acceso a una vivienda digna por un precio inferior al de mercado. La persona socia de una cooperativa es a la vez promotora de la sociedad y adjudicataria de la vivienda. La propia cooperativa promociona la construcción de las viviendas para adjudicárselas a sus socias a precio de coste, eliminando el beneficio del promotor como parte del precio de la vivienda. Por lo tanto, aquí ya hay un ahorro en el proceso de construcción.

Por otro lado, el pago por el derecho de uso supone un importe inferior a un alquiler o a una hipoteca individual. Este derecho, además, suele incluir ofertas de servicios comunitarios a precios más económicos, como es el agua, la calefacción, recogida de basuras…

Las cantidades aportadas mensualmente por los socios se adecuan a los compromisos de pago que la cooperativa ha establecido con la entidad bancaria y a la vez garantizar un fondo monetario destinado a hacer frente puntualmente a momentos de cambio de personas socias o para llevar a cabo el mantenimiento del edificio.

Las cooperativas suelen conseguir hipotecas de bancos y cajas que se mueven en la economía solidaria y ética,

Evitar la especulación

La gran ventaja de estas fórmulas es el hecho de que el uso y gestión del edificio está blindado a manos de la cooperativa, y se aleja del modelo de especulación inmobiliaria.

Al ser entidades sin ánimo de lucro, entienden la vivienda como un bien de uso y no como un bien de inversión del que lucrarse. Las viviendas no pueden ser ni vendidas ni alquiladas, tan solo se puede transmitir el derecho a uso.

Cuando una unidad familiar decide salir de la cooperativa, se le retorna parte del dinero invertido proporcionalmente al tiempo que ha usado la vivienda. De la misma manera, la nueva unidad familiar que entra debe realizar la aportación equivalente. De esta manera, la inversión realizada siempre corresponde al tiempo de uso que se ha hecho del espacio, evitando la especulación de la compra/venta.

Comunidad. Otro de los beneficios más resaltables de las cooperativas de vivienda es el sentido de comunidad que se genera entre las personas residentes. El hecho de impulsar esta iniciativa ya reúne a personas comprometidas con cambios sociales y medioambientales.

Existen diversas tipologías de vivienda cooperativa: desde las más genéricas a las especializadas. Existen coviviendas de personas mayores, que deciden retirarse en entornos comunitarios donde ayudarse con los cuidados. También de colectivos intergeneracionales donde apoyar a los cuidados de colectivos vulnerables, como tercera edad o infantil.

Además, en el caso de la cesión de suelo, fomentan el trabajo en red entre ciudadanía e instituciones públicas y favorecen el arraigo en el barrio a través de la gestión comunitaria de vecinos y vecinas del inmueble.

Realmente, una de las grandes ventajas de este sistema es la colaboración comunitaria Y realmente es un reto, porque venimos de estructuras sociales donde se impulsa el bien común, así que a mi me parece especialmente interesantes poder trabajar este aspecto.

Salud. Existe un doble beneficio bajo criterios de salud:

  • La garantía de no perder la vivienda y pagar un precio estable y asequible hace que se reduzca el estrés asociado con el pago de la vivienda, mejorando el bienestar social. De hecho, la Agència de Salut Pública de Barcelona está analizando la mejora de la salud de las personas que han accedido a vivir en las recientes cooperativas de viviendas que se han llevado a cabo en Barcelona en los últimos años. Se ha analizado su estado de salud previo a la entrada a vivir en la comunidad, y se va realizando el seguimiento.
  • El diseño de estos edificios suele seguir criterios avanzados de sostenibilidad. Personalmente he tenido la suerte de participar como asesora en bioconstrucción de uno de los proyectos de covivienda promovidos por el Ayuntamiento de Barcelona: la Chalmeta. Fue en proceso muy enriquecedor en el que acompañé a los dos estudios de arquitectura que diseñaron el edificio: Pau Vidal y Vivas Arquitectos. Durante el proceso fui realizando aportaciones que se introdujeron en el proyecto, tanto desde el uso de materiales como a la definición de sistemas de instalaciones. 

También realicé distintos talleres dirigidos a los cooperativistas y futuros vecinos, en el que les mostré como llevar pautas de vida más saludables y sostenibles. Estos talleres sirvieron también para estrechar lazos entre la comunidad, Y ahora, cuando alguna vez he vuelto, me encanta que alguna vecina me diga que sigue la recomendación que le di sobre cómo lavar la ropa, o el tipo de bombillas que utilizar!

Si quereis saber más sobre algunos de los ejemplos de covivienda llevados a cabo en Barcelona, os recomiendo el libro de Actar Cohabitatge a Barcelona

Para resumir, defino lo que para mi son las claves de las cooperativas de vivienda:

  • Garantía de acceso a una vivienda digna y asequible en el tiempo, evitando las fluctuaciones de la especulación inmobiliaria
  • Promoción de interacción social, cooperación y ayuda mutua entre residentes
  • Impulso de la sostenibilidad ambiental y el uso eficiente de los recursos a través de comunidades conscientes
  • Diseño de edificios con zonas comunitarias, adaptadas a las necesidades de cada colectivo
  • Variedad de formalizaciones: obra nueva, rehabilitación o incluso transformación de edificios de propiedad o alquiler en cooperativa!

Cómo puedo ayudarte?

Existen muchas maneras en las que podamos colaborar, puedo crear un asesoramiento o formación a medida.

Suscríbete aquí a mi newsletter.

Semanalmente te enviaré información interesantísima sobre bioconstrucción y arquitectura saludable!