El yeso natural es un producto de construcción actual que resuelve muchos de los retos a los que nos enfrentamos: circularidad, descarbonización, salubridad, proximidad…
Es muy versátil, ya que puede utilizarse en variedad de aplicaciones. Tradicionalmente se ha empleado tanto en revestimientos de superficies hasta la fabricación de elementos decorativos y reparaciones estructurales. Su popularidad se ha debido a su disponibilidad, facilidad de aplicación y capacidad para adaptarse a diferentes necesidades y estilos arquitectónicos.
- Como revestimiento de paredes, techos y pavimentos continuos se ha empleado tanto en interiores como en exteriores. Proporciona una superficie lisa y uniforme que puede pintarse, recubrirse con estuco u otros materiales decorativos.
- Su buena manipulación le ha permitido ser tanto el material para construir molduras decorativas, cornisas, rosetones y otros elementos arquitectónicos ornamentales como para reparar grietas, agujeros y otros daños en paredes y techos. Se aplica en capas delgadas sobre las áreas dañadas para restaurar la integridad estructural y la apariencia superficial.
- También el yeso es el ingrediente principal de las placas de yeso. El yeso natural se mezcla con otros materiales para formar paneles de yeso que se utilizan para crear comparticiones interiores, revestimientos de techos y paredes en seco. Eso sí, preguntad a cada fabricante el porcentaje real de yeso que tienen, veréis que hay muchas diferencias; ¡no todo el cartón-yeso es igual!
Junto a la cal, ha sido el revoco usado tanto en interiores como exteriores en nuestra tradición arquitectónica. A diferencia de la cal, el yeso natural tiene menor tiempo de fraguado, es más resistente y tiene menor transpirabilidad. Las propiedades físicas generales del yeso artesanal son:
- Aislamiento térmico y acústico, debido a su densidad (1.000 kg/m3). A menudo el mortero de yeso se utiliza como un material aislante para mejorar las propiedades térmicas y acústicas de las paredes y techos.
- Transpirabilidad, con un coeficiente de absorción por capilaridad de menos del 24%
- Resistencia mecánica: resistencia a compresión de hasta 6 MPa, y a la flexión hasta 2 MPa, con durezas de 17 N/mm² (Brinell), menos de 78 (Shore C). Esto hace que pueda ser una gran opción para pavimentos continuos, incluso sobre suelo radiante. Para aportarle más dureza, se suele tratar superficialmente con aceites o ceras
- Natural y saludable: El yeso artesanal es un material natural, renovable y respetuoso con el medio ambiente. Necesita una baja energía primaria en su fabricación.
- Versatilidad: Combina bien con otros productos naturales. Se suele aditivar con algo de cal, se puede pigmentar con minerales, y se combina también con áridos para ofrecer distintas texturas.
- Textura: agradable, con gran sensitividad
PROCESO DE PRODUCCIÓN
Un ejemplo es el yeso que se extrae desde hace siglos en la zona del norte de Teruel, aunque también existen otras localizaciones donde se sigue extrayendo yeso y produciendo artesanalmente. En el caso de la del norte de Teruel, la cantera extrae yeso principalmente como material para escultura, y sus residuos se utilizan para elaborar yeso de construcción. Tomaré este proceso de fabricación a modo representativo:

Extracción: Las canteras el yeso suelen estar en superficie. Se suelen encontrar bolos envueltos en arcilla. Esa arcilla no se desecha, ya que esas pequeñas impurezas le aportan propiedades al material final. En el caso de las canteras del norte de Teruel, se usan los residuos de los grandes bolos que se usan para escultura
Calcinación: El yeso se mete en un horno de bóveda, cogiendo temperaturas alrededor de los 1000ºC durante 14 o 16 horas de cocción. Se emplea leña de talas cercanas. En este proceso el yeso pierde parte de su agua de cristalización y se convierte en hemihidrato de sulfato de calcio, también conocido como “yeso cocido” o “yeso calcinado”. Tradicionalmente había muchos hornos artesanos donde fabricar yeso para construcción. A día de hoy quedan muy pocos.
Molienda: Se muele para convertirlo en un polvo muy fino. Y ahí ya tenemos el material acabado, listo para ser mezclado en obra con agua, áridos, pigmentos o posibles aditivos en función de su uso.
USOS Y PUESTA EN OBRA
Una correcta puesta en obra: Una vez colocado, con el tiempo endurece debido a la rehidratación de sus componentes, pudiendo cambiar su pigmentación. Para conseguir un acabado homogéneo es recomendable diseñar una buena puesta en obra, garantizando juntas de trabajo, la compatibilidad con el soporte y considerando las condiciones higrotérmicas de la puesta en obra. No conviene aplicarlo a menos de 5ºC o a más de 30ºC.
En su colocación como revestimiento vertical, lo idea es instalarlo sobre paredes cerámicas, ya que la rugosidad de la base ofrece una fijación mecánica del yeso. En caso de rehabilitación, conviene repicar todas las partes no adherentes y llegar a una base homogénea y estable. También se puede colocar sobre superficies de cartón-yeso, pero al ser más lisas requieren de un puente de unión basadas en silicatos, y de ir a capas más finas para reducir el peso del mortero. Yo lo he utilizado tanto sobre paredes de obra como en tabiques de cartón yeso y el resultado ha sido muy bueno!
Tiempo de secado: Durante la obra se debe proteger del agua para garantizar un óptimo secado. Y claro, al no contener secantes, hace que el tiempo de secado sea un poco más largo respecto a lo que estamos acostumbrados en las obras actualmente. Se debe planificar bien la obra para prever este tiempo y poder seguir con algunas partidas de ejecución que permitan un trabajo paralelo a este secado. Hay que considerar que el yeso no deja de carbonatar y endurecerse con el tiempo. Los aceites de acabado se deben colocar una vez esté bien seco.

Tratamientos superficiales usados en el pavimento continuo de mi despacho: silicatos y cera de carnauba
Tratamientos superficiales: Especialmente cuando se usa como pavimento, conviene optimizar su impermeabilidad y aportar mayor resistencia al desgaste, suciedad y rayado. Se suelen emplear productos en superficie que mejoran sus características mecánicas, como por ejemplo la cera de carnauba, el jabón de coco, el aceite de linaza o los silicatos.
En caso de revestimiento vertical interior o como fachada, se puede dejar tal cual con el poro abierto, permitiendo aún más su carbonatación.
Mantenimiento: Conviene protegerlo de rayaduras, requiriendo un tratamiento similar al de una madera natural: es resistente pero se puede rayar con deslizamiento de muebles, objetos punzantes… Para conservar su dureza, se recomienda verter en el agua de fregado un tapón de cera de carnauba o jabón natural. ¡Así de fácil!

Yo lo he usado tanto en revocos superficiales como en pavimentos, y en todas esas obras no ha dado ningún problema durante su puesta en obra o fase de uso. De hecho, aporta calidez, regulación de humedad y sobre todo una textura muy sugerente, donde rebota la luz y ofrece un tacto y sensorialidad muy agradables a los sentidos.

Cuarto de baño con revoco de yeso en vivienda del Papiol
También lo he usado en cuartos de baño, en zonas libres de salpicadura. Aporta regulación de la humedad que se produce de manera natural en el baño, reduciendo la presencia de vapor, aportando bienestar y reduciendo el riesgo de que aparezcan humedades. Además, al tener acumulación de calor es un material cálido.
Como ejemplo de reparación y durabilidad, os explicaré lo que sucedió en mi propio despacho, que está en una planta baja. El pavimento se colocó en el año 2017, y justo el año pasado el edificio donde tengo el despacho debía reparar la red de saneamiento, necesitando reventar parte de mi pavimento… ¡Buaaaa!!! Pues bien, una vez ejecutada la intervención y cerrada la zanja, pudimos reparar el yeso, mimetizando el color y textura con el existente.
Por lo tanto, este tipo de material es natural, ecológico, sostenible. Tiene capacidad de acumulación de calor, aislamiento, no aporta cargas electrostáticas. Tienen un mantenimiento sencillo, un textura agradable y se puede reparar… ¿Qué más queremos pedirle a un material?
