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Los aislamientos térmicos son materiales o sistemas diseñados para reducir el flujo de calor entre dos medios con diferentes temperaturas, que en el caso de la construcción es el ambiente interior y exterior. Minimizan las pérdidas o ganancias de calor, mejorando la eficiencia energética de los edificios y proporcionando confort térmico interior.

Cada vez se usan más en edificios eficientes que quieren reducir el consumo energético durante la vida útil del edificio. Pero para conseguir este objetivo, a veces se utilizan materiales que en sí mismos tienen una gran huella de carbono asociada, además de contener contaminantes ambientales, siendo poco coherente con un compromiso ambiental.

Elegir un buen aislamiento por lo tanto resultará clave para conseguir un edificio eficiente y una prescripción sostenible, saludable, descarbonizada y circular.

A pesar de que hoy vengo a hablar de materiales de aislamiento, hemos de considerar que no es la única propiedad de la envolvente que propicia una mejora energética en los edificios. La inercia térmica es la capacidad de un material para almacenar y liberar calor lentamente, ayudando a mantener temperaturas estables a lo largo del tiempo. Es un concepto complementario que, en su adecuada combinación con el aislamiento, maximizan la eficiencia energética y el confort térmico de los edificios.

¿Por qué combinar aislamiento e inercia?

El aislamiento térmico limita la entrada o salida de calor, pero por sí solo no puede evitar variaciones bruscas de temperatura en un espacio. La inercia térmica actúa como un amortiguador, almacenando el exceso de calor durante el día (o del sistema de calefacción) y liberándolo cuando la temperatura baja. Por lo tanto, la inercia reduce la frecuencia de uso de sistemas de climatización. Un espacio con alta inercia térmica tarda más en calentarse o enfriarse, lo que evita fluctuaciones bruscas en la temperatura interior. Esto resulta especialmente beneficioso en climas con diferencias entre el día y la noche.

Juntos permiten aprovechar la energía almacenada y mantener un confort térmico prolongado con menor gasto energético.

Ventajas en el uso de materiales de aislamiento

Reducen del consumo energético: evitan la pérdida de calor en invierno y la entrada de calor en verano, disminuyen la necesidad de climatización y produciendo un ahorro económico y energético (tanto si es de energía fosil como renovable). Esto también se traduce en una mejora del impacto ambiental del edificio.

Confort térmico: estabilizan la temperatura interior, creando ambientes más confortables.

Protección ante la humedad: Si están bien colocados y dimensionados, reducen los efectos de la condensación al evitar que las superficies se enfríen demasiado, lo que puede prevenir problemas de humedad. Pero atención, si no se diseñan bien todavía pueden favorecer más la aparición de humedades por condensación. Resulta clave saber elegir el material aislante adecuado y colocarlo en la capa de la envolvente adecuada para garantizar que el punto de rocío no condensará, generando una humedad intersticial.

Ventajas de los materiales de aislamiento naturales

Los materiales de aislamiento naturales ofrecen múltiples ventajas en términos de sostenibilidad, salud y eficiencia energética. Estos materiales, derivados de fuentes naturales renovables y circulares están ganando popularidad como alternativas a los aislamientos sintéticos.

CIRCULARIDAD Y HUELLA DE CARBONO. Sus beneficios están relacionados con su origen renovable y circular y su biodegradabilidad. También se asocian a mejor análisis de ciclo de vida.

INERCIA TÉRMICA. Algunos materiales naturales, como el corcho y la lana, ofrecen también cierta inercia térmica, reforzando su capacidad para regular la temperatura.

HIGROTERMIA. En general, los materiales de aislamiento natural están abiertos a la difusión de vapor de agua, evitando la aparición de humedades por condensación. En los ambientes interiores, pueden absorber y liberar humedad. Esta capacidad higroscópica aporta activamente a la regulación ambiental interior, mejorando la calidad ambiental.

TOXICIDAD. Su base es de origen natural. Pueden contener tener aditivos como retardantes de llama o biocidas, que se deberán analizar en cada caso, pero no nacen de una base sintética derivada del petróleo. Por lo tanto, su contenido en tóxicos es menor (aunque insisto, no necesariamente es nulo y por eso se deben también evaluar).

VERSATILIDAD DE USO. Se adaptan a diferentes sistemas constructivos, desde paredes y techos hasta suelos y fachadas. Existen en formatos variados: mantas, paneles, rellenos sueltos, etc.

SOBERANÍA TERRITORIAL. A menudo estos materiales provienen de residuos agrícolas o ganaderos, reciclaje de textiles o empresas locales que fomentan una economía regional, aemás de reducir costes de transporte. Conviene hacer un mapeo de cada territorio para encontrar los recursos locales más cercanos, y apoyarlos.

¿Por qué no usar materiales de aislamiento sintéticos?

Impacto ambiental. Los materiales sintéticos como el poliestireno expandido, el poliuretano o las espumas plásticas están basadas en el uso de petróleo, recurso no renovable. Su ciclo de vida tiene un alto impacto ambiental.

Falta de circularidad. Estos materiales son de ciclo abierto, no siendo fáciles de reutilizar o reciclar. Si se pueden reciclar, emiten toxicidad durante su manipulación.

Ingredientes tóxicos. Para garantizar su resistencia al fuego, llevan aditivos que la ECHA (Agencia Europea de Productos Químicos) ha alertado como peligrosos en el documento «Estrategia regulatoria para retardantes de llama» publicada en marzo de 2023. Os adjunto esquemas sobre estos retardantes de llama persistentes y en qué materiales de construcción se encuentran. Veréis que principalmente están en los plásticos y en los aislamientos térmicos sintéticos.

 

Falta de transpirabilidad. No son materiales abiertos a la difusión de vapor de agua, aumentando la posibilidad de que aparezcan humedades por condensación.

Materiales de aislamiento naturales

Corcho, fibra de madera, cáñamo, lana de oveja, celulosa, algodón reciclado, paja. lino, coco, posidonia…

Si quieres saber más sobre cómo usarlos, puedo ayudarte. Y te invito que asistas a la próxima sesión sert, el lunes 27 de enero a las 17.00. Sólo para arquitectos colegiados en el COAC.

 

Cómo puedo ayudarte?

Existen muchas maneras en las que podamos colaborar, puedo crear un asesoramiento o formación a medida.

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