Indicadores de Salud en un Edificio
La calidad del ambiente interior de un edificio influye directamente en la salud y el bienestar de sus ocupantes. Toda la ciencia del exposoma lo confirma, y cada vez tenemos más datos e indicadores que corroboran la gran influencia que ejercen los entornos en los que vivimos sobre nuestra salud.
Para evaluar el impacto de la arquitectura sobre nuestra biología, se pueden considerar diferentes indicadores de salud que yo suelo agrupar en cuatro categorías principales: variables de exposición biológica, física, química y psicosocial. Estas categorías permiten separar la aproximación y evaluación, y su suma aporta un abordaje integral, tanto de factores ambientales que pueden afectar la salud de manera inmediata, como aquellos cuyo impacto puede manifestarse a largo plazo.
Indicadores Biológicos
Los contaminantes biológicos pueden afectar en primer lugar la salud respiratoria, pero a otro nivel provocan alergias, infecciones o enfermedades crónicas debido a su impacto sobre el sistema inmune. Entre los principales agentes contaminantes se encuentran:
-Moho y levaduras: Se desarrollan en ambientes húmedos y generan micotoxinas perjudiciales para la salud. Están muy presentes en humedades por condensación, capilaridad o filtración.
-Bacterias y virus: Proliferan en espacios con poca ventilación o deficiencias constructivas, asociados a los mohos y levaduras, y pueden causar infecciones respiratorias así como afectaciones al sistema inmunológico.
-Alérgenos: Ácaros del polvo, polen y proteínas derivadas de mascotas pueden apoyar la aparición de reacciones alérgicas y asma.
Para controlar estos contaminantes se debe controlar la física de la construcción, así como los criterios de higiene y mantenimiento. Vemos, por lo tanto, que tan necesario es el proceso de diseño y ejecución como la implicación de los usuarios.

Indicadores Físicos
Las condiciones físicas del entorno impactan de manera muy significativa e nel confort y el bienestar general de los ocupantes. Los contaminantes de origen físico tienen distintas naturalezas, de ahí a que dividamos esas exposiciones según su origen:
-Higrotermia: La temperatura está estrechamente vinculada a la humedad. Las dos variables deben considerarse para encontrar el equilibrio óptimo que aporta confort y bienestar sin incurrir en gastos energéticos. Las propiedades físicas de los materiales de construcción y la elección de los sistemas de climatización son clave para encontrar ese equilibrio higrotermico y de calidad del aire.
-Iluminación: Un correcta exposición lumínica tiene impactos sobre el sistema hormonal. Se debe controlar tanto la exposición a la luz natural como el diseño de la iluminación artificial.
-Radiación ionizante y no ionizante: La exposición a radiaciones estar controlada para evitar efectos adversos. Existen diversas frecuencias y cada franja tiene una casuística y unos efectos determinados. Puede ser originada por gas radón u materiales susceptibles de emitir radioactividad. Al otro lado del espectro electromagnético tenemos las bajas frecuencias, que pueden incidir a través de la exposición a campos eléctricos y magnéticos derivados de las instalaciones eléctricas o de alta frecuencia proveniente de los diversos sistemas de telecomunicaciones.
-Acústica: Un ambiente con adecuado acondicionamiento acústico reduce el estrés y mejora la concentración.
-Electrostática: Las cargas electrostáticas están detrás de la aparición del síndrome de edificio enfermo y la lipoatrofia semicircular.

Indicadores Químicos
Las sustancias químicas presentes en un edificio pueden tener efectos a corto y largo plazo sobre la salud. La exposición a contaminantes químicos está en auge, y cada vez hay más evidencia de sus efectos sobre la salud.
– Compuestos orgánicos volátiles (COVs): Entre ellos el formaldehido. Son emisiones producidas por muchos materiales: pinturas, adhesivos, mobiliario… que pueden generar irritación y problemas respiratorios.
– Compuestos semi y persistentes: Sustancias como retardantes de llama, plastificantes, PFAs, metales pesados o biocidas son agentes de exposición a los que podemos estar en contacto en los espacios interiores. Son bioacumulativos y tóxicos.
– Fibras y partículas: El polvo fino y fibras como el asbesto afectan al sistema respiratorio y causar enfermedades crónicas.
– Gases de combustión: El monóxido de carbono y dióxido de nitrógeno derivados de la combustión pueden ser altamente peligrosos. Los valores de concentración de dióxido de carbono se suelen tomar como referencia de la calidad de la ventilación de un espacio interior.

Indicadores Psicosociales
El diseño y la funcionalidad del edificio influyen en la percepción y bienestar de los usuarios:
– Accesibilidad motriz y cognitiva: Los espacios diseñados bajo criterios de inclusión para para personas con movilidad reducida, discapacidades cognitivas o síndrome de sensibilización central mejoran la equidad.
– Neurociencias: La arquitectura debe integrar las neurociencias para estimular el confort y reducir el estrés cognitivo.
– Género: La planificación debe considerar las necesidades de todos los géneros para garantizar seguridad y comodidad.
– Biofilia: La integración de elementos naturales en el diseño mejora el bienestar emocional y físico. No sólo se trata de plantas, sino de el concepto de biodiversidad.
– Participación: Permitir a los ocupantes influir en el entorno refuerza el sentido de pertenencia y satisfacción.

Importancia de la inclusión de estos Indicadores en la Proyección Arquitectónica
La consideración de estos indicadores de salud en el diseño arquitectónico no solo mejora la calidad de vida de los ocupantes, sino que también promueve espacios más seguros, sostenibles, descarbonizados y circulares. Las estrategias de diseño saludable son paralelas al proceso de descarbonización, y permiten además reducir la incidencia de enfermedades respiratorias, mejorar la productividad en entornos laborales y educativos y fomentar un bienestar generalizado.
Desde una perspectiva arquitectónica la integración de estos indicadores permite la optimización del uso de materiales, ventilación y distribución de los espacios. Diseñar edificios que tomen en cuenta factores biológicos, físicos, químicos y psicosociales es diseñar bajo criterios de bioconstrucción, y contribuye a la creación de entornos más resilientes y adaptables a las necesidades de los usuarios, garantizando su bienestar y confort en el tiempo.
Si quieres integrar los principios de la bioarquitectura en tus proyectos, yo puedo ayudarte!
