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¿Qué es?

El amianto, también llamado asbesto, es un grupo de minerales fibrosos que se encuentran en la naturaleza. Sí, es un material natural!! Ya se usaba en la prehistoria como aditivo para endurecer la cerámica. Con la Revolución Industrial se potenció su uso gracias a sus prestaciones mecánicas.

Propiedades como aditivo a los materiales de construcción:

  • Aislamiento térmico: con bajo poder de intercambio calorífico
  • Resistencia mecánica: a la abrasión. Flexible y estable.
  • Estabilidad química: resistente a ácidos y alcalinos
  • Capacidad ignífuga: incombustible. Al ser un mineral, resiste temperaturas superiores a los 1.000ºC.
  • Aislante eléctrico: no es conductor
  • Aislante acústico: debido a su estructura fibrosa y densa
  • Bajo coste

Por lo tanto, es un super material!! ¿No te parece que tiene muchas ventajas? El problema está en que sus fibras no se degradan. Se mantienen inalteradas durante el tiempo. No se descompone, no es biodegradable, no se evapora ni se disuelve en el agua. Esas pequeñísimas fibras pueden estar suspendidas en el aire durante mucho tiempo, ser transportadas por el viento el agua antes de llegar a depositarse sobre cualquier superficie.

¿Dónde lo podemos encontrar en el sector de la construcción?

No sólo está presente en las típicas chapas onduladas (muchas veces llamadas Uralita en referencia a uno de sus principales fabricantes). Lo podemos encontrar como aditivo en:

  • Paramentos de acabado en techos, fachadas y tabiques pluviales
  • Tubos, conductos, tuberías y depósitos de agua y saneamiento
  • Productos de cemento y cerámicos
  • Pinturas y pavimentos vinílicos
  • Pinturas de fricción: juntas, sellantes y colas
  • Productos de talco y vermiculita
  • Jardineras y tiestos
  • Encofrados perdidos
  • Láminas de torres de refrigeración y filtros de aire. Mucha atención porque entonces contamina todo el aire interior!!
  • Mobiliario público
  • Mantas y fieltros
  • Ignifugantes con mortero de amianto proyectado

 

La Generalitat de Catalunya tiene una web con un inventario visual de muestras.

De todos modos, ante la duda yo siempre recomiendo realizar una prueba en laboratorio para saber si un material contiene amianto. Existen diversos laboratorios donde llevar las muestras para comprobar si un material tiene amianto, pero yo siempre recomiendo el Laboratorio de Materiales de la UPC

Un poco de historia…

Es impresionante ver la dilatación de tiempo que ha pasado entre que sabemos que es nocivo y que se ha dejado de fabricar:

  • Se conocen sus efectos nocivos sobre la salud desde el siglo I.
  • En 1906 en Londres se describe el primer caso de fibrosis pulmonar por asbesto.
  • En 1935 se justifica científicamente la relación entre asbesto y cáncer de pulmón.
  • En 1947 se describen los mesoteliomas de pleura y peritoneo (originados exclusivamente por amianto).
  • A principios de 2000 se prohíbe su uso en países desarrollados.
  • Diciembre 2001 España prohíbe la comercialización y uso del amianto blanco (existen distintos tipos; este es el más habitual en construcción).
  • En 2005 se prohíbe su uso en la Unión Europea.

Hay países en vías de desarrollo donde se sigue instalando, y eso significa que hay países que lo continúan produciendo a pesar de tener evidencias de su toxicidad: Rusia, Zimbabue, China, Canadá, Perú y Brasil son los principales productores.

¿Cuáles son sus afectaciones sobre la salud de las personas?

Sus fibras se van rompiendo formando un polvo muy fino que entra al cuerpo por vía inhalatoria. Al ser fibras tan pequeñas, su capacidad de penetración es muy muy alta, ya que no se retienen por los filtros naturales (pelitos de la nariz, mucosas o adenoides). Por lo tant, su inhalación provoca:

  • Asbestosis: Una enfermedad pulmonar crónica que causa inflamación y cicatrización en los pulmones.
  • Cáncer de pulmón: El riesgo aumenta significativamente con la exposición prolongada. Hay personas afectadas de cáncer de pulmón de las que se desconoce que el origen es el amianto. Según diversos estudios, entre un 5% y un 20% de los cánceres de pulmón se deben al amianto.
  • Mesotelioma: Un cáncer agresivo que afecta el revestimiento de los pulmones, el abdomen o el corazón y está únicamente originado por el amianto.
  • Cáncer de laringe y ovarios: También asociados con la exposición al amianto.

Pero… ¿cuál es el problema real y por qué ahora se actúa?

Hasta hace poco, el amianto ha sido un problema reconocido principalmente en el ámbito de los riesgos laborales porque el uso de este material se concentraba en industrias y trabajos específicos donde la exposición era más probable. Las personas que manipulaban el material (y sus familiares) parecían los únicos expuestos a él.

Pero el problema aumenta cuando todo este amianto llega al final de su vida útil y sin manipulación, es decir, sin que nadie esté trabajando en él, se degrada. Por efecto de dilataciones, viento, lluvia, granizo, sol… se deshace y esas fibras vuelan, pudiendo ser respiradas por toda la población. Este es el gran problema real, la salud pública, y por eso la Comunidad Europea ha llamado a todos los estados miembros a implementar leyes que erradiquen el amianto del territorio europeo.

Razones por las que se está convirtiendo en un problema de salud pública:

  • Gran presencia de amianto en edificaciones públicas y privadas que ha llegado al final de su vida útil: La presencia de amianto en edificios residenciales, escuelas, hospitales y otras infraestructuras públicas implica un riesgo para un mayor número de personas, no solo para los trabajadores. La exposición pasiva es un problema.
  • Renovaciones y demolición de edificios antiguos: Muchas de estas estructuras están siendo renovadas o demolidas, lo que puede liberar fibras de amianto si no se maneja adecuadamente, afectando a un amplio espectro de la población.
  • Conciencia y vigilancia: A medida que aumenta la conciencia sobre los riesgos del amianto y la vigilancia sobre la salud pública, se han identificado más casos de enfermedades relacionadas con el amianto que antes no se reconocían o se subestimaban.
  • Legislación y responsabilidad: La creciente preocupación por la salud pública ha llevado a un enfoque más integral en la gestión del amianto, abarcando tanto los aspectos laborales como residenciales. Las normativas ahora también se centran en la identificación, manejo y eliminación segura del amianto en edificios antiguos.

Sistemas de detección:

Evidentemente, algunos materiales con amianto son fácilmente reconocibles, pero no todos. Por eso ante la duda siempre es mejor analizar una muestra en laboratorio.

Esa muestra no sólo nos debería decir si ese material tiene amianto, sino también cuál es su friabilidad. Ese concepto especifico del asbesto se refiere a que,  debido al paso del tiempo, condiciones meteorológicas o por manipulación humana, el material se seca y se vuelve tan débil que podría deshacerse por su propia naturaleza, sin manipulación.

Para ello, no sirve con un análisis de microscopia óptica, que es el proceso de análisis obligatorio por el RD 396/2006. La manera más fiable de saber el estado del material es a través de la microscopia electrónica, ya que hay mayor capacidad de aumento y detalle, pudiendo determinar la composición y longitud de las fibras. A pesar de no ser el método obligatorio, cada vez más laboratorios lo realizan. Y seguramente, con la nueva ley para la erradiación del amianto que en breve saldrá en Cataluña, será el método de análisis obligatorio.

Futuro del amianto:

En Cataluña ya existe un Pla Nacional per l’Erradicació de l’amiant está a punto de salir la ley para la erradiación del amianto. Una de las herramientas que ya están disponibles es un censo de amianto, en el que se ven el número de cubiertas (no de otros elementos arquitectónicos) con presencia de amianto en diferentes unidades administrativas.

Con la llegada de la Ley, seguramente cambiarán muchas competencias profesionales y protocolos de actuación (ya que su erradicación debe garantizar la protección de la salud pública). Pero mientras tanto se debe aumentar la sensibilización hacia la ciudadanía y entre los propios técnicos. No más intervenciones ilegales, no más manipulación sin protección laboral y medioambiental.

Los protocolos de actuación más seguros a realizar son los confinamientos estáticos o dinámicos. Si quieres saber más sobre el tema, te puedo ayudar.

Y sobre todo, el ejemplo que estamos viviendo con el amianto me gustaría que sirviera de aprendizaje para otros muchos compuestos químicos (en este caso no naturales) que utilizamos diariamente en la construcción a pesar de que ya sabemos que son tóxicos. ¿A qué hemos de esperar para dejar de usarlos?

Cómo puedo ayudarte?

Existen muchas maneras en las que podamos colaborar, puedo crear un asesoramiento o formación a medida.

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